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Orientaciones para crear, en WIX, partituras en línea para flauta dulce con acompañamiento (segunda parte: la partitura digital, con noteflight).





Esta entrada, dirigida a maestros y profesores de música, es una continuación del post Orientaciones para crear, en WIX, partituras en línea para flauta dulce con acompañamiento. Tales orientaciones se centraron entonces en la primera fase previa de la realización en sí del wix, esto es, en el arreglo de la propia partitura, incidiendo sobre todo en la importancia de los acompañamientos (una importancia que a veces, la verdad, se pasa un tanto por alto).

Las siguientes líneas versarán en torno a la conversión de nuestro arreglo en aquella partitura digital que incrustaremos después en nuestro wix, siguiendo así el esquema de características ideales que propuse entonces para nuestros "wixes". A propósito, ya os habréis dado cuenta de que utilizo "wix", aparte de como epónimo, como sinécdoque que describe un conjunto de recursos online, y que, en fin, el caso es que no termino de aterrizar en las vicisitudes particulares de la homónima plataforma... En todo caso, si bien es cierto que el wix en sí se encarga de poner sobre la mesa el menú completo, y aunque el emplatado sea un paso crucial —a él, de hecho, dedicaré al fin la siguiente entrada—, primero habrá obviamente que cocinar en condiciones el ingrediente principal.

Sin embargo, es muy frecuente despachar este paso con un simple escaneo, lo cual puede servir para salir del paso, pero la verdad es que renunciaremos a muchas y fantásticas potencialidades. Sirvan las siguientes líneas entonces para animar a usar partituras interactivas a quienes aún no las habían probado (incluso como acicate para retocar y mejorar wixes creados previamente), y también para ofrecer, por ventura, alguna idea nueva para quien ya las conoce y utiliza.

Seguro que hay y habrá más, pero no cabe duda de que, hoy por hoy, las dos herramientas gratuitas estrella son Noteflight y Musescore. Hay que aclarar que noteflight no es libre sino freemium, lo que quiere decir que existe una modalidad de pago con algunas funciones extra, pero que podemos trabajar perfectamente sin suscribirnos a ella. De apoquinar —bastante— se nos permitirá por ejemplo guardar más de diez partituras, pero si no, con ir creando cuentas adicionales podremos apañarnos eternamente; eso sí, habrá que ir entonces apuntando en algún lado los respectivos correos electrónicos que vayamos creando ex profeso (para mayor comodidad podéis acudir a Yopmail.com o a otras alternativas pensadas para generar "correos desechables"). Quitando eso, que la verdad es que termina siendo incómodo, las demás características avanzadas nos son en absoluto indispensables.

En cuanto a Musescore, se trata en este caso de un software para descargar, instalar y trabajar offline (aunque luego sí se pueden subir las partituras a Internet desde su página de comparticiones). Lo más interesante es que no solo hablamos de un programa gratis sino también de código libre, por lo que sus posibilidades son infinitas y sus versiones no pararán de mejorar. Sin embargo, sus tantas posibilidades lo hacen de momento un tanto espeso en su uso, y por otra parte, el resultado final del "embebido" no es tan hermoso como el de noteflight. Puede que fuera mi elección si me dedicase a la composición profesional, pues no tiene límites. Ahora bien, si de lo que se trata es de crear sencillas partituras de aula e integrarlas en un contexto visual atractivo, y de hacerlo además de forma rápida y eficiente, recomiendo sin dudarlo Noteflight.

Y ante todo, por una cosa más: su poderoso gestor de acompañamientos, del que hablaré en la próxima entrada. Ojo, Musescore ofrece, una vez subidas las partituras a su genial comunidad de comparticiones, la posibilidad de crear "videoscores" combinando estas con vídeos de YouTube; ahora bien, en este caso no obtendremos códigos HTML, y por lo tanto no podremos integrarlos en nuestro wix. Además, noteflight admite músicas obtenidas de YouTube, Soundcloud o cualquier MP3 subido a la nube por nosotros mismos. Pero de eso ya hablaremos más abajo.

Vaya por delante que no pretendo enseñar a manejar noteflight de forma sistemática: para ello ya hay multitud de tutoriales, y en todo caso tampoco tiene mucho misterio, al menos para crear partituras sencillas. Lo que quiero es resaltar algunos truquillos y proponer algunas ideas de cara a su uso como partitura escolar, a priori por cierto inserta en un wix, pero no necesariamente (con el código HTML podremos llevarla a muchas otras plataformas, o sin ir más lejos, podremos incluirla directamente en una entrada de nuestro blog de aula).

Ahí van algunos titulares en los que adelanto cuáles creo que son las características más deseables de un buen noteflight listo para ser compartido con nuestro alumnado y con la comunidad de profesores y maestros de música online:
  1. La apropiada inserción de notas y figuras (como es obvio).
  2. La inclusión de elementos textuales que ayuden a la interpretación (o que den alguna información relevante sobre la pieza).
  3. La incorporación de un buen audio de acompañamiento integrado en el propio noteflight, de forma que obtengamos una especie de karaoke mientras la partitura se va ejecutando (es esta una de las posibilidades más espectaculares de noteflight, y sin embargo se usa aún muy poco).
  4. Con independencia del punto anterior, la disposición del timbre de referencia y, sobre todo, del tempo estándar (pues la opción del audio se puede desactivar, lo cual es muy interesante para facilitar el estudio).
  5. La pertinente indicación de los datos de la obra (título, autoría, arreglista).
  6. La facilitación de las opciones de impresión y de exportación.
Pues bien, en esta entrada hablaré de los dos primeros puntos. Vayamos por partes...

1. Sobre la apropiada inserción de notas y figuras

Antes que nada, hay que aclarar que, actualmente, noteflight dispone de dos editores: uno más antiguo, en Flash, y otro más reciente en flamante HTML5. De momento podemos utilizar ambos según nuestros intereses, incluso elaborando la misma partitura: se pasa de uno a otro desde el menú desplegable de "View" en Flash y de "Vista" en HTML5, pero hay que tener siempre la cautela de guardar antes los cambios que hayamos hecho en cada caso. El editor de Flash está en inglés y se supone que a la larga desaparecerá, pero aún es más estable y recomendable en algunos aspectos clave (y el inglés es muy facilito); el de HTML5 está en castellano, tiene un diseño más moderno y se actualizará para mejor, pero aún está un tanto en fase beta.

Para este punto, sin embargo, ya se puede recomendar sin problemas este último, pues el teclado que ofrece para insertar notas es de lo más cómodo. Primero habrá que pulsar el símbolo que hay abajo a la derecha, precisamente el de un teclado, claro; lo demás es coser y cantar, así que no me extenderé mucho más...

... Solamente, en algunas apreciaciones sueltas:
  • Una de las opciones más útiles de noteflight es que es posible tomar como base la partitura que ya alguien haya creado antes, adelantando trabajo considerablemente. Podemos hacerlo a partir de algún archivo XML o MIDI, bajados sin ir más lejos del catálogo de Musescore. Por favor, cuidado con los MIDIS mal convertidos, que acaban siendo un completo desastre. Pero también podemos usar el buscador que viene en la parte superior derecha de Noteflight: encontrada la partitura, seleccionamos con el ratón algunos compases o una voz entera, y luego, pulsaremos CTRL+C. Después, solo resta volver a nuestra partitura y pulsar CTRL+V. Ojo: para cortar y pegar sin errores, el compás debe estar previamente como estuviere en el original. Por cierto que se entiende que hablamos de "tomar como base" arreglos o ediciones que otros han elaborado a partir de obras que tampoco son suyas, luego no se tratará de plagio; al fin y al cabo, si se nos permite utilizar el portapapeles, significa que ese usuario o usuaria ya dio su autorización a esta posibilidad cuando guardó el documento. Pero nada impide realizar alguna mención al respecto si la consideramos necesaria.
  • Ya sea pegada del portapapeles o escrita nota a nota por nosotros mismos, conviene saber que tenemos la posibilidad de transportar la partitura con toda comodidad (lo cual puede interesarnos si previamente habíamos decidido transportar el acompañamiento). Se hace a través de la ruta Partitura/Transponer en HTML5 o Edit/Transpose en Flash, indicando luego la diferencia de tonos. Si teníamos claro que era necesario transportar pero aún no sabíamos a qué tonalidad, podemos ir probando con esta herramienta, buscando que las notas resultantes se correspondan con la tesitura de la flauta, encajen con el acompañamiento escogido, y que además, el nivel de dificultad no se nos vaya por las nubes. Experimentemos todo en do mayor/la menor, que así se ven mejor las alteraciones que vayan surgiendo; ya habrá tiempo, si procede, de poner la armadura correspondiente a una nueva tonalidad.
  • No es recomendable utilizar signos de repetición, pues luego no habrá forma de sincronizar la partitura con el acompañamiento; además, las chicas y los chicos suelen agradecer esto, que normalmente se lían bastante por más que les expliques un simple Da Capo. Otra cosa es que no queramos incluir integrado el hipotético acompañamiento, claro.
  • No es posible indicar compases de espera de forma ortodoxa (no, al menos, en la versión gratuita). Pero podemos puede poner el clásico de redonda e indicar por escrito el número de compases en silencio (ver punto siguiente).
  • Os propongo considerar la idea de incluir notas con la cabeza pequeña para incluir líneas melódicas distintas a la principal (tan solo hay que pulsar, abajo a la izquierda, en Notas/Nota pequeña; en Flash, hay que buscar el simbolito que veréis en el screencast que enlazo más abajo). En concreto, para mostrar secciones opcionales por su dificultad, para señalar fragmentos en los que se podría incluir alguna voz adicional, o para esbozar el acompañamiento como ayuda para no perder el compás en pasajes extensos de espera (siendo esto último una alternativa para solucionar el problema de los compases de espera). En el wix de Titanic las usé para reservar para los más avezados el solo del principio y el pasaje a dos voces de la sección final; en el de la Pantera Rosa, para indicar la melodía que suena en el acompañamiento durante unos compases de espera, ante todo para facilitar el complicado regreso de la flauta dulce.
2. Sobre la inclusión de elementos textuales que ayuden a la interpretación 

En este caso diría que Flash sigue siendo algo más estable, pero puede que pronto cambie de impresión. El botón de "Lyrics" o "letra" ("la-") nos permite insertar sílabas y palabras, por debajo del pentagrama, que irán en correspondencia con las cabezas de las figuras que decidamos. El botón de "Performance Text" o "texto de interpretación" (una T mayúscula) escribe cualquier palabra por encima del pentagrama, y es independiente de ir coligado nota a nota. Ambos ofrecen interesantes posibilidades que paso a resumir.

Respecto a "la-":
  • Aunque esté pensado para incluir las sílabas y los melismas de una canción vocal, con este botoncito tenemos una posibilidad maravillosa: insertar rápida y fácilmente los nombres de las notas
  • Pero antes deberíamos plantear un pequeño debate: ¿es adecuado facilitar tales nombres y renunciar así a que chicos y chicas aprendan a leer partituras? En mi caso, lo tengo claro: dado el escaso tiempo y los bajos niveles con los que solemos encontrarnos, y dado que si no ponemos esos nombres de antemano terminarán pidiendo que lo hagamos o escribiéndolos por su cuenta (y quizás con errores), pues me decanto por incluirlos. Es más, estoy convencido de que, a la larga, con lo que vayan viendo de reojo, aprenderán finalmente más sobre la lectura musical, y valorarán mejor las posibilidades de esta. Además, si queremos difundir nuestro wix, de seguro que con las notas ya escritas llegaremos a contextos más amplios.
  • De todas formas, si no te he convencido, prueba al menos con lo siguiente: en File/Save a copy (o en Archivo/Guardar copia ) podrás clonar tu partitura cuando aún esté inmaculada. Después, desde una de las copias, muchos compañeros y compañeras te agradeceríamos que incluyeses esos nombres, que no te llevará ni cinco minutos; así podrás poner en el wix la copia sin nombres como principal, sin renunciar a tus principios, pero también podrías adjuntar, por lo menos, el PDF de la versión con nombres.
  • Considero que aquellas cabezas pequeñas de las que hablaba en el punto anterior sí deben ir siempre sin nombre. Al fin y al cabo van dirigidas a aquellas alumnas y alumnos más conocedores, pero si hay que escribírselas aparte tampoco será problema. Y para cuando se trate de seguir el acompañamiento, pues con seguir las cabezas será suficiente, que ya se encargará el audio de reproducir las notas correctas.
  • Y ahí va el truco del almendruco: tras clicar la primera nota y pulsar "la-" (o CTRL+f para la versión Flash, o CTRL+F para la de HTML5), y tras escribir el primer nombre de nota, podremos pasar a anotar los siguientes a velocidad korsakoviana con simplemente ir pulsando la barra espaciadora cada cambio de nombre. Después de esto admitiré excusas por principios, pero no por pereza o dificultad :-). Noteflight es una maravilla, ¿verdad?
  • Propongo también una convención: la de diferenciar notas agudas de graves (más conocidas por el alumnado como "las normales") usando simplemente la alternancia entre minúsculas ("normales") y mayúsculas (agudas). Insertar el apóstrofo, de momento más extendido, no es imposible pero sí tedioso en noteflight. Además, con mayúsculas y minúsculas se consigue un resultado mucho más limpio y con menos espacio necesario. Hará falta, claro, una aclaración previa en el aula (la misma que hacíamos con el apóstrofo).
  • Atendiendo siempre a facilitar las cosas, no olvidemos poner las alteraciones, ya las olvidemos por despiste o deliberadamente. Lo primero ocurre por culpa del solfeo, pues nos enseñaron a cantar "sol" tanto si era un sol natural, sostenido o bemol (y no "solsostenidooo", aunque, precisamente, los únicos que lo cantan son los profesores de solfeo... vaya, esto me trae más recuerdos melancólicos que a Proust una magdalena). Lo segundo, por considerar que ya se indican con la armadura, pero caramba, que son chavalitos; si ya accediste a escribir los nombres, esto tampoco te supondrá mayor trauma moral.
  • Esto creo que no hace falta recordarlo, pero por si acaso: la almohadilla-sostenido se escribe con Alt-Gr+3; para el bemol, basta una "b" minúscula.
  • Y seamos aún más heterodoxos: ¿para qué poner sol bemol o la sostenido, aunque vengan así en la partitura original, si la posición es la misma que fa sostenido o si bemol, mejor conocidas por nuestros chicos y chicas?
Respecto a "T":
  • No es apropiado usar T para incluir nombres de notas, por mucho que prefiriésemos que estas estuviesen por encima del pentagrama: se desordenarían por completo al imprimir la partitura, al leerlas desde otro navegador o dispositivo, al insertarlas en wix, o simplemente, al ponerlas en horizontal en lugar de en vertical.
  • Sí sirve esta opción para escribir cualquier otro tipo de indicaciones: matices, consejos de interpretación, observaciones... Por ejemplo, al final de este otro post, inserté una sencilla composición programática cuyo "programa", botón "T" mediante, está escrito sobre la propia partitura.
  • También es una buena opción para solventar el problemilla de los compases de espera. Como no disponemos de mucho espacio, en mi caso escribo la abreviatura "cc." (véase por ejemplo en mi Pantera Rosa)
  • O para animar al estudio señalando cosas como "este pasaje es igual que el del principio" (una forma de compensar que hayamos escrito el doble de compases por culpa de no poder usar los signos de repetición si queremos integrar bien el acompañamiento).
  • También, para indicar secciones, lo cual es útil para organizar los ensayos o para proponer interpretaciones en grupo que no tengan por qué ser al unísono o a dos voces; o para tomar conciencia de la noción de fraseo  (aunque para esto también sirve el símbolo del arco).
Lo dejamos por aquí, que ya tenemos bastante con lo que trabajar. Os dejo con un pequeño vídeo en el que, preparando la primera Gymnopédie de Satie para un acompañamiento en sol mayor, pongo en acción la mayoría de aspectos que he ido comentando. Solo se trata de un esbozo ilustrativo, por lo que dejo cosas a medias, cometo errores y escribo algunas notas sin sentido. Además, permanezco únicamente en Flash, que, como habréis notado, sigue siendo mi opción preferida.

Con todo, espero que le sea útil a quien necesite hacerse con una idea visual:




(continuará...)

Orientaciones para crear, en WIX, partituras en línea para flauta dulce con acompañamiento (primera parte: cuidemos los acompañamientos).




No me negarán que ya es un hecho que Wix se ha convertido en un formato estándar para generar partituras interactivas, principalmente, con acompañamiento incorporado; al menos, me refiero, entre quienes usamos la web 2.0 para crear y compartir recursos (tenéis ejemplos a puñados en el excelente blog recopilatorio de María Jesús Camino, una página que seguramente ya conoceréis de sobra). Es más, también es habitual encontrarlos para presentar partituras no flautísticas, musicogramas, esquemas, listas de reproducción, etc.

Los motivos están claros: aparte de haberse ganado ya la familiaridad — también entre el alumnado—, Wix permite crear páginas de cero a partir de plantillas en blanco y con extrema sencillez, murales sin más que poder proyectar en clase ocupando toda la pantalla; la integración con códigos de HTML es perfecta (bienvenido, noteflight), la inserción de gifts es facilísima, subir archivos no tiene ningún misterio y el diseño, responsive, se adapta fenomenalmente a cualquier navegador o dispositivo, móviles incluidos. Además, la única limitación en su versión gratuita es una discreta barra grisácea en el margen inferior. Se pueden conseguir resultados parecidos con otras plataformas, pero no quizás con tanta facilidad ni con los conocimientos informáticos de la mayoría del profesorado. Bien, hasta aquí la apología (no, no he cobrado dinero por este párrafo). Ahora, al grano.

Pues veréis, el pasado curso estuve recopilando y analizando numerosos "wixes" de bastantes compañeros y compañeras, y ya llevo algunos de mi propia cosechaAl final he ido recopilando una serie de conclusiones prácticas que, con toda humildad, y no es frase hecha, quisiera compartir por aquí. Me centraré en los arreglos para flauta dulce con acompañamiento dispuestos en Wix, pero habrá muchas cuestiones idénticas en tratándose de cualquier otro tipo de presentaciones (por lo que si Wix cae y pasa de moda, edito algunos párrafos, y listo).

Hay una serie de aspectos con los que siempre se tropieza uno al principio, por lo que espero que las siguientes entradas sean útiles para quienes decidan lanzarse con su primer pinito. También para los ya especialistas, quienes quizás encuentren alguna idea suelta que les pueda parecer de interés. Y por supuesto, para mí mismo, por ponerlas en orden y a la espera de vuestros posibles consejos en los comentarios.

Sin más rodeos, os resumo las que considero cualidades indispensables de un buen Wix de este tipo:
  1. El arreglo en sí es, por descontado, lo más importante. Pero ojo, hay que tener en cuenta que si optamos por incluir un acompañamiento, el acompañamiento también es parte de ese arreglo (se puede salir del paso, pero no es mala idea procurar buen gusto al escogerlo y huir de los más cutres y pasteleros). 
  2. Es considerablemente mejor incrustar partituras digitales interactivas que aportar únicamente escaneos de partituras tradicionales. Y mejor aún, si las disponemos de forma que el acompañamiento se pueda ejecutar a la vez. Aunque también se puede hacer con otras plataformas, recomiendo vivamente la mentada noteflight (cuyos trucos abordaremos en la tercera entrega de esta serie de posts).
  3. Cuidar el diseño no es algo baladí (como mínimo lo ideal es usar imágenes de alta resolución y evitar el scrolling cuando no sea necesario). Ya hablaremos de eso.
  4. Los wixes se pueden enriquecer con todo tipo de recursos adicionales: datos explicativos, acompañamientos alternativos, archivos descargables, créditos, etc. No todos son obligatorios, pero siempre se agradecen. Daré más adelante algunas ideas al respecto.
De momento, dedicaré el resto de esta entrada al primer punto.

Nada impide que nos marquemos una obra propia, ojo. Ahí tendremos toda la libertad que queramos, es obvio, pero ya no hablaríamos de "arreglo". Tampoco "arreglamos" nada si lo que hacemos es transcribir alguno ya preparado previamente por alguna editorial (por ejemplo, son muy famosos los de Fuzeau). Es genial difundir materiales que suelen ser tan caros o tan difíciles de conseguir (sobre todo, para el alumnado); eso sí, no olvidemos citar su procedencia. Y dicho lo cual, centrémonos en las transcripciones de nuestra propia cosecha.

¿Qué transcribir? Lo que a cada uno le dé la gana, claro está. Sin embargo, propondría que, a no ser que queramos aportar alguna nueva perspectiva (versiones a varias voces, otros acompañamientos, etc.), procurásemos volcar nuestro esfuerzo en piezas que no tengan ya su versión wix elaborada por algún compañero o compañera, lo cual es muy fácil de comprobar con un par de búsquedas previas.

¿Y cómo transcribir? Pues comoquiera que esta entrada está dirigida a profes de música, no seré yo quien les descubra cómo sacar una melodía de oído o cómo buscar una partitura por Internet, así que ahora nos ahorraremos bastantes líneas. Rogaría al menos que no nos conformásemos con esos MIDIS mal convertidos en figuras, ya sabéis, aquellos con los que al final sale más caro el collar que el perro.

Sin embargo, sí insistiré en la necesidad de decidir y asegurar primero el acompañamiento, pues según el nivel que queramos proponer variarán mucho las cosas al elegir una versión más larga o más corta, en una tonalidad o en otra, etc.

Esto último, a propósito, es muy fácil de cambiar usando el Audacity o cualquier programa de audio que se precie un mínimo (ahí va el tutorial que al respecto ofrece bloguitar.es, por si alguien lo necesita). Hasta podemos transportar online con transposr.com. Conviene estudiar esta posibilidad antes de incluir notas demasiado agudas, alteraciones imposibles o pasajes octavados sin piedad. Lo normal es que hallemos la comodidad en do mayor, fa mayor, sol mayor, la menor, re menor o mi menor, esto es, las tonalidades con una sola o ninguna alteración en la armadura. La verdad es que no suele hacer falta subir o bajar demasiados tonos, de ahí que los resultados son fácilmente enmascarables. Por otro lado, transportar las notas de la partitura escrita también será bastante sencillo (pero de  eso ya me referiré en la próxima entrada).

También es factible cambiar el tempo, aunque aquí ya costará más mantener la sutileza, no ya porque el original quede mucho más mermado que cuando fuere transportado, sino porque el efecto de las herramientas de audio se muestra enseguida mucho más distorsionado. Sin embargo, yendo de frente y como herramienta pedagógica, enlentecer el pulso es algo que muchos profesores utilizan para ofrecer acompañamientos más cómodos con los que el alumnado pueda ensayar primero. En mi caso suelo disponer un par, uno de ellos exageradamente calmoso, pánfilo y cachazudo, sabedor de que lo de los metrónomos es mucho más difícil de inculcar.

Una aclaración importante: en Audacity, el "efecto" que deberemos usar es el de "cambiar ritmo", nunca el de "cambiar velocidad", pues este último efecto distorsiona también la altura; ahora bien, si os gusta hacer encajes de bolillos y la tarde es lluviosa y aburrida, nada impide saltarse el punto anterior e intentar, a ciegas, cambiar la velocidad a ver si, con suerte, coincide con el tono hacia el que queríamos transportar la pieza. No, en serio, si os sale, dejad en el aire lo del wix, coged un paraguas inmediatamente y aprovechad ese día de suerte para ir a echar una quiniela o algo...

Hay que distinguir además dos tipos de acompañamiento: aquellos en los que suena la melodía principal de fondo y aquellos en los que no. Los chavales suelen preferir al principio los del primero, por razones evidentes, pero los del segundo pueden ser más interesantes musicalmente y, desde luego, representan un desafío interpretativo mayor. De cualquier forma, los primeros siguen siendo más deseables para niveles bajos, que algunos chicos no aciertan ni una nota a tempo, pero oigan, que igual se marcan una heterofonía a la turca de lo más interesante. Así que, si tenemos las dos posibilidades, pues aportemos las dos posibilidades...

Para ambos tipos de acompañamiento se nos abren, a su vez, cuatro posibilidades más:

  1. Crearlos y grabarlos nosotros mismos, bien por medios informáticos (un MIDI, por ejemplo) o en acústico (piano, guitarra, una segunda flauta.... dependiendo, claro, de nuestras capacidades o de nuestras amistades). Massimo Penessi, por ejemplo, utiliza en sus partituras digitales varias voces que hacen las veces de acompañamiento. Aún no he encontrado, sin embargo, ninguna grabación natural; lanzado dejo el reto.
  2. Buscarlos por Internet: en YouTube, Souncloud, Spotify, directamente en Google, etc. Podemos usar palabras y expresiones clave: "karaoke", "accompaniment", "minus one"... Hasta hay páginas especializadas; esta, por ejemplo, es bastante apañada. Los midis pueden ser resultones, dependiendo eso sí del tipo de música; por ejemplo, con las canciones de Disney o con el electrónico Vangelis pueden ir muy bien. En otros casos, he de decirlo, pueden quedar horribles.
  3. Utilizar directamente las versiones originales, sin pudor alguno. A veces nos conformamos con esos pesadillescos karaokes sintetizados cuando tal vez podemos contar con, un suponer, toda una orquesta sinfónica para nosotros solos. En estos casos sonará siempre la voz principal, pero al no ser a priori una flauta dulce, el efecto de hacer oír la nuestra a la vez es más efectista: se doblan las voces, no se clonan. Y lo de añadir voces viene de tiempos inmemoriales (con frecuencia a una octava más grave, como pide normalmente la flauta dulce). Esta opción es la que empleé con la Pantera Rosa de Mancini, y últimamente me hallo trabajando con piezas medievales y renacentistas (muy pero que muy resultonas en este campo). Ojo, recordad que no es necesario que la flauta tenga siempre el papel de la melodía protagonista.
  4. Encontrar hipotéticas versiones instrumentales alternativas, transcripciones o covers que pudieran funcionar como acompañamiento. Esto es ya el rizo del rizo, pero a veces a un tanto de pesquis le corresponde un tanto de suerte. Pudiera ser, por ejemplo, que algún youtuber subiera el vídeo de su transcripción al piano de determinada pieza, y que, bendita ocurrencia, nos viniera como anillo al dedo para nuestros propósitos. O que nos viniese de perlas la versión orquestal de tal aria de ópera, en ocasiones elaborada por el propio compositor. O que, cosa muy frecuente, el disco de la banda sonora que incluye tal canción, incluyera asimismo su correspondiente versión instrumental: es lo que aproveché con Titanic y con una de las más famosas melodías de los Chicos del Coro (algo de lo que ya se dio cuenta Adelaida Ibañez en su su arreglo correspondiente). En esta chansón del Renacimiento francés me basé, como se explica en el propio Wix, en un verdadero fondo sonoro de lujo: aquel que ofrecían, como lúdica propuesta de karaoke, los miembros de un reconocido grupo de música antigua. 

Pulsa aquí para acceder a la segunda parte


Dibujo de Sandra Ramos

Variaciones multimedia sobre aquellos geniales cómics de Deyriès y cía (II): La música en el Barroco

 
 
Si pulsáis sobre la imagen, o aquí, accederéis a unas nuevas "variaciones multimedia" de la Historia de la música en cómics a partir de Deyriès y colaboradores: esta vez, sobre el Barroco.

A propósito, menuda sorpresa tras averiguar que Bernard Deyriès no es otro que uno de los creadores del mismísimo Inspector Gadget, o de... ¡Ulises 31! Gloriosa serie que mezclaba anime, "space opera" y mitología clásica... (y luego me extrañaré de haber salido friki perdido).

30 bandas sonoras para flauta dulce con acompañamiento (y sí, un Titanic más, qué pasa)






Llego con unos cuantos días de retraso respecto al 15 de abril, fecha en que, a cuenta de la efeméride de su hundimiento, los medios de comunicación siempre difunden alguna noticia sobre el Titanic

A falta de nada mejor, este año algunos han desempolvado la historia de Masabumi Hosono, el japonés deshonrado en su tierra por haber sobrevivido al naufragio tras tomar la plaza libre de uno de los botes salvavidas (sin ser mujer y sin ser niño, ya ven ustedes cuánta maldad).

Por mi parte, pues colaboraré desempolvando mi arreglo sobre el Titanic y poniéndolo presentable en Wix, que viene a ser ya como el formato estándar entre profes y maestros para publicar partituras online. El acompañamiento se activa al darle al play a la partitura en formato noteflight.


Variaciones multimedia sobre aquellos geniales cómics de Deyriès y cía (I): La música en el Renacimiento


Si pulsáis aquí encontraréis la primera entrega de un personal proyecto a largo plazo: convertir en un recurso multimedia la famosa Historia de la música en cómics que ya tantos profesores y profesoras de Música usamos habitualmente en clase. 


Saber leer, escuchar y crear musicogramas lingüísticos: cuatro actividades para el aula






La narratología musical encarna tan frondoso bosque que, en una entrada de blog, no aspiro más que a esbozar cuatro pinceladas sobre la misma y a proponer cuatro ideas de trabajo para el aula.


De una asignatura apesadumbrante (y de la falacia de cierto vídeo promocional al respecto de su relación con la música)




"Pesadumbre" (RAE): 1. f. Cualidad de pesado. 2. f. Fuerza de gravedad de la Tierra. 3. f. injuria (agravio). 4. f. Molestia, desazón, padecimiento físico o moral. 5. f. Motivo o causa del pesar, desazón o sentimiento en acciones o palabras. 6. f. Riña o contienda con alguien, que ocasiona desazón o disgusto.


De Spiderman alla turca



















Dibujo de Sandra Ramos

Pues hete aquí un recurso y una idea para resaltar la importancia de la música en el cine. Se trata de una escena de Spiderman —me duele en mis primeras canas aclarar que ya hablo de la "antigua", no "la de ahora"—, en la que el genial Danny Elfman nos ofrece la posibilidad de contemplar, seguidos y magistrales, todo un racimo de tópicos sonoros (a propósito, James Horner no le llega ni al zapato).

De la crítica musical en el aula: tres visiones de Bartoli



Vamos a refrendar el reciente Día Internacional de la Libertad de Prensa, por extensión del periodismo, con un ejercicio en torno a la lectura de críticas musicales. Más adelante trataremos la posibilidad, igualmente enriquecedora, de afrontar la redacción personal en torno a un disco, canción, concierto, vídeo de youtube o cualquier formato sonoro que se nos antoje menester.

Pero de momento, insisto, nos centramos exclusivamente en los aspectos de comprensión oral, que ya bastante tela dan que cortar. Por un lado, bien escogidas, las críticas ayudan a reforzar cualquier concepto o dato que queramos imprimir en nuestros alumnos al respecto de un estilo musical, una época, un compositor, un grupo o solista, etc. Por otro, su trabajo en el aula también supone una oportunidad magnífica para promover la asunción de los recursos de un tipo discurso señero: el de los textos argumentativos.

En esta entrada os propondré tres textos sobre un mismo DVD, el ya mítico recital que Cecilia Bartoli dedicó al prete rosso en el Teatro de los Campos Eliseos de París. Titulado Viva Vivaldi!, el vídeo contenía una reveladora selección de arias del veneciano (que el tiempo, a propósito, ha dado la razón: hoy Vivaldi es considerado como uno de los operistas más importantes de todo el Barroco). Además, la interpretación de ella y del conjunto, Il Giardino Armonico, se situaban en plena cresta del risorgimento historicista más efusivo, orgullosos de su impertinencia con la tradición tardorromántica... La polémica estaba servida.
Y ahí es adonde vamos. Como podréis comprobar, uno de los artículos es del todo entusiasta (Francisco de Paula Sánchez), otro se muestra del todo irreconciliable (Ángel Carrascosa), y un tercero se sitúa acaso en un término medio de admiración no exenta de socarronería (Enrique Sacau).

De vosotros depende, sobre todo si aún no conocéis a Bartoli y no tenéis opinión formada al respecto, la delicada decisión de leerlos o no antes de continuar con la entrada, o de pulsar o no primero el botón tentador de youtube:

Artículos listos para imprimir

   


Este mismo dilema hay que afrontarlo como docentes a la hora de elaborar actividades en torno a la tríada de reseñas. En unos casos puede ser idóneo poner primero el vídeo y predisponer con él a la lectura; en otros, justo al contrario. Con el vídeo primero, mediatizamos la lectura (pero esta se comprenderá mejor); con la lectura previa, influimos en la escucha (pero será una escucha "abonada", interiorizada desde un principio).

Gracias a los paréntesis, ambas opciones son pues interesantes. La primera permite solicitar al alumno que se forme libremente una opinión y que la argumente con sus propias sensaciones e ideas. Será útil, en principio, ejecutar el vídeo pero solo mostrar el audio. Así será más disimulado poner alguna otra audición distinta (por ejemplo, a partir de este otro vídeo) como referencia para que, por comparación y contraste, fluyan de su boca más adjetivos. Cuando afronte los artículos, tal vez con más ganas, sentirá que su posición está más cerca o más lejos de uno u otro escritor, y aún podremos pedirle que reflexione al respecto. Las palabras le parecerán menos abstractas, los textos más inteligibles.


Desde la otra alternativa, serán al contrario los textos quienes doten de vida a los sonidos. Antes de escuchar la interpretación, podemos pedir al alumno que reflexione sobre qué texto le ha parecido más convincente —esto es, mejor argumentado— para sus vírgenes oídos. Cuando afronte la escucha, tal vez con más ganas, podremos comprobar si se confirman o sus expectativas, cosa que confiamos le sea interesante al propio alumno. Usando otras audiciones sin declarar cuál es la de Bartoli, podremos comprobar el grado de interiorización de los textos.

A continuación, algunas ideas bajo la forma de preguntas para trabajar la audición y los artículos. Se pueden recortar, ampliar, retocar o lo que gusten en aras de amoldarse a un público determinado o a las pretensiones que tengamos en.cada momento Permiten ser utilizadas para una actividad escrita o para una sesión oral. Y, aunque las haya ordenado del siguiente modo, muchas de las cuestiones son susceptibles de aparecer en el otro grupo:



Preguntas para trabajar primero la audición y después los textos
Preguntas para trabajar primero los textos y después la audición

Sobra solicitar al docente que, durante todo el proceso, sea discreto en relación a su propia opinión. Tras ambas alternativas, se puede plantear un debate de carácter oral; si entonces lo estima oportuno, será el momento de que comparta al fin sus impresiones. Pero aún puede que sea apropiado mantenerse un tiempo al margen; e incluso, para dinamizar la discusión, adoptar falsamente el papel defensor del articulista menos apoyado. No se trata de buscar a un ganador, sino de generar la reflexión sobre la música, la interpretación y la escritura. Podemos estar completa o parcialmente de acuerdo en según qué argumentos de cada cual. Cada comentario puede, asimismo, antojarse mejor o peor escrito sin que estemos necesariamente más o menos de acuerdo con su contenido.

Y un apunte más. Tras trabajar la relación entre Música y Lengua, aprovechemos que el texto está en Latín para ofrecer un recurso interdisciplinario más. Ahí os lo dejo transcrito y con una propuesta de traducción para saber de dónde viene tanto ardor. Estamos ante un "aria de venganza" en toda regla: acaban de decapitar a Holofernes...    


Armatae face et anguibus
A caeco regno squallido
Furoris sociae barbari
Furiae venite ad nos.

Armadas con antorchas y serpientes,
desde el ciego y miserable reino
acompañadas del bárbaro furor
¡Furias, venid a nosotros!

Morte, flagello, stragibus
Vindictam tanti funeris
Irata nostra pectora
Duces docete vos

Muerte, flagelo y masacres:
venganza así del funeral.
Nuestros airados pechos,
líderes, guiadlos.

Y con esto y un bizcocho, que viva Vivaldi, claro que sí.

dibujo de Sandra Ramos

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Ideas para participar en los comentarios

-¿Qué opción ves más útil? ¿Poner el vídeo antes o despues de la lectura? ¿Qué has hecho tú?

-La pregunta obligada, compañero... ¿con quién te quedas: con Ángel Carrascosa, Enrique Sacau o Francisco de Paula Sánchez? ¿Cuál te ha parecido más convincente? ¿Y cuál mejor escrito?


-¿Conoces más artículos enfrentados entre sí?