CAMBIO DE DIRECCIÓN

Interdisciplimúsicas se ha mudado a

De Bach, Pachelbel y las versiones musicales


Propongo un trabajo para profundizar en el concepto de versión musical: se trata de escoger una pieza de Bach y elegir varios vídeos diferentes en torno a la misma. Y comentarlos un poco, claro. 

Habrá que hacer una presentación digital, de ahí la interdisciplinariedad con Tecnología de la etiqueta. Lo ideal es usar aplicaciones online: checkthis, smore, google docs, popplet, slide rocket... al gusto del consumidor. Pero online. Si no, las cosas se complicarían bastante con vídeos de por medio. Además, basta ya de farragosos powerpoints y de pendrives llenos de virus, ¿no?


Aquí tenéis el checkthis que elaboré como ejemplo:

Algunas versiones del aria de la suite nº 3 de J.S. Bach


Bach es particularmente apropiado para esta actividad: su obra ha sido versionada desde todos los estilos imaginables. Ahora bien, nada impide que adaptemos la actividad y abramos la puerta a otros músicos. Podemos, asimismo, permitir varias piezas diferentes en un mismo trabajo; o bien, elegir nosotros la composición sobre la que indagarán todos los alumnos.

Hay una, en concreto, que bate todas las marcas en cuanto a tenencia de "covers" (conscientes o no, declarados o no). Citaré este tan citado vídeo; quien aún no lo haya visto, que se eche unas risas:
     


Es precisamente Pachelbel el protagonista del esquema que elaboré hace un tiempo en popplet. En él, describo los tipos de versiones que podemos encontrarnos alrededor de una misma obra.

Tipos de versiones musicales (en torno al canon de Pachelbel)


Quede claro que solo se trata de una propuesta terminológica pensada para abordar una serie de conceptos. En el fondo, lo importante no es etiquetarlos, sino comprenderlos. Y comprendiéndolos, ser así capaz de identificar las situaciones intermedias.


Y por último, un texto listo para imprimir con las indicaciones concretas para elaborar el trabajo: primero, para seleccionar bien los vídeos; en segundo lugar, para inspirar un poco la redacción de los comentarios (de ahí, la interdisciplinariedad con Lengua). Además, podéis mostrarles el ejemplo del checkthis que aportaba al principio.

Trabajo de selección y comentario de versiones de Bach


Pues con esto y un bizcocho, me despido por hoy

Créditos de la imagen: fraencko cc

De Janequin y sus pájaros

Vamos con un poco de ornitología a la francesa. La de Clement Janequin (circa 1485-1558), célebre autor renacentista cuyo Chant des oyseaux, aparte de ser un hito per se en la historia de la música, ofrece bastantes posibilidades interdisciplinarias. 



Y no lo digo por este vídeo, cuyo montaje, un ejemplo divertidísimo de quironomía y conversión de melodías en imágenes cinéticas, podría darnos ya una línea de interdisciplinariedad con Plástica. Si no nos da, además, por mencionar las pinturas barrocas flamencas de los "conciertos de pájaros", todo un género en sí mismas (más abajo, una muestra de Melchior d´Hondecoeter). 


Lo digo, ante todo, por el texto de la chançon, de autor desconocido, que está repleto de tantos efectos sonoros que, sin ser siquiera cantado, podría considerarse un ejemplo perfecto de poesía fonética. Por ello, se le puede sacar jugo, en colaboración con Lengua, con simplemente seguir la partitura. Sin olvidar, por supuesto, cualquier análisis literario al uso.


Quien se atreva y tenga alumnos dispuestos, seguro que consigue un divertido ejercicio vocal utilizando algunas de las secciones onomatopéyicas como base (y sin necesidad de entonarlas siquiera).


También, evidentemente, hay mucho juego desde el Departamento de francés; eso sí, con la premisa de que trata de francés antiguo y algunas palabras tienen otra grafía distinta a la moderna. O, simplemente, cayeron ya en desuso. Pero siempre se puede sacar algo de vocabulario.


Otra interdisciplimusicalidad potencial, la de Naturales y Música, por las aves mencionadas o implícitas. Aquí la traducción puede dar bastantes problemas se mezclan nombres genéricos con particulares, hay términos antiguos o muy localistas, otros sin traducción y hasta alguna metáfora más o menos cogida por los pelos pero bueno, lo importante era ofrecer una pauta de trabajo. 


En mi lista salen así los siguientes: el búho (1), el tordo (2), la golondrina marina o charrán (3), la gallina clueca (4), el ruiseñor (5), el cuco (6), el petirrojo (7), el estornino (8), el chochín (9), el zorzal o malvís (10) y el mirlo (11).



A continuación, transcribo la letra, tanto en francés como en castellano. Agradeceré mucho posibles correcciones en los comentarios. La aderezo con vídeos de los cantos reales de los protagonistas (no dudéis en compararlos con las onomatopeyas de la chançon).

Y adjunto, también, los siguientes archivos listos para imprimirse:


-Un pdf con el original en francés y con la traducción que propongo. Si la imagen no se ve, descargad el archivo.
-Un pdf con la traducción escrita sobre la partitura (sobre las voces que primero mencionan cada verso).
-Un pequeño ejercicio con el collage de imágenes de las aves. Si la imagen no se ve, descargad el archivo.



Le chant des oyseaux 
El canto de las aves

(autor desconocido, publicado como chançon de Clement Janequin, 1529)

Reveillez vous, cueurs endormis,
le dieu d'amours vous sonne. 
A ce premier jour de may 
oyseaulx feront merveilles 
pour vous mettre hors d'esmay. 
Destoupez vos oreilles 
et farirariron, ferely ioly (...)
Vous serez tous en ioyemis 
car la saison est bonne. 

Despertad, corazones adormecidos, 
el dios de los amores os llama.
En este primer día de mayo
las aves harán maravillas
Para vuestro sopor combatir
Abrid vuestros oídos
y farirariron, ferely ioly,
os pondréis todos felices,
pues la estación es buena.


Melchior d'Hondecoeter, 1670 [Dominio Público], vía Wikimedia Commons

Vous orrez, à mon advis, 
une dulce musique 
que fera le roy mauvis


Escucharéis, según mi opinión,
una dulce música
que hará el rey malvís,



Le merle aussi, le stournel sera parmi
d'une voix autentique: 
Ty ty ty ty ty ty py ti chou chou (...)

el mirlo también, entre otros estará el tordo
con una voz auténtica
Ty ty ty ty ty ty py ti chou chou (...)




que di tu
Le petit sansonnet de París, Le petit mignon,


¿qué dices?
El pequeño estornino de París, el chochín, 

   




Qu´est la bas, Passe passe, villain!
Quio, quio
Sancte teste Dieu! 
Il est temps d'aller boire.
Tost, tost, au sermon
din, dan, din, dan
Guillemette, Colinette
Saige, cortoys et bien apris
Sus madame, a la messe
Au sermon, ma maistresse
A saint Trotin voir Saint Robin
le doulx musequin
Saint Caquette qui caquette
Rire et gaudir, c'est mon devis
Chascun s'i habandonne. 



¿Quién desciende? ¡Pasa, pasa, pajarraco!
Quio, quio
¡Por lo clavos de Cristo!
Es hora de ir a beber. 
Venga, Venga, al sermón
din, dan, din, dan
Guillemette, Colinette
Decente, cortés y bien dispuesta
Mi señora, a la misa
Al sermón, mi amada
A san Trotín (a pasear), a ver a San Robín (al petirrojo)
El dulce pequeñín
Santa Cloqueta que cloquea
Reir y gozar, ese es mi lema
Que cada cual se abandone.



 

Rossignol du boys ioly, 
à qui la voix resonne, 
pour vous mettre hors d'ennuy 
vostre gorge iargonne: 
 frian, frian, frian, frian 
tar tar tar tar tar tar tu, velecy velecy
ticun, ticun, ticun, ticun
tutu tutu tutu tutu
coqui, coqui, coqui, coqui 
quilara, quilara, quirala, fereli, fy
oy li oy ti oy li oi ti trr
huit, huit. huit. huit
teo teo teo teo teo teo teo teo
Fouquet, Fouquet
fiti, fiti, frr, frr (...)

Ruiseñor del lindo bosque
cuya voz resuena
para vuestro aburrimiento combatir 
Vuestra garganta farfulla:
 frian, frian, frian, frian 
tar tar tar tar tar tar tu, velecy velecy
ticun, ticun, ticun, ticun
tutu tutu tutu tutu
coqui, coqui, coqui, coqui 
quilara, quilara, quirala, fereli, fy
oy li oy ti oy li oi ti trr
huit, huit. huit. huit
teo teo teo teo teo teo teo teo
Charrán, charrán
fiti, fiti, frr, frr (...)




Finez, regrez, pleurs et souci 
Fuiez, regrez, pleurs et souci 
car la saison l'ordonne. 
Arriere, maistre coucou, 
sortez de no' chapitre 
chacun vous donne au hibou, 
car vous n'estes qu'un traistre.
Coucou, coucou, coucou, coucou (...) 
Par traison, en chacun nid 
pondez sans qu'on vous sonne. 
Reveillez vous, cueurs endormis, 
le dieu d'amours vous sonne.

Desvaneceos, llantos, lágrimas y preocupaciones
Huid, llantos, lágrimas y preocupaciones
Pues así la estación lo ordena
 Retroceda, maestro cuco
aléjese de nuestro lado
le entregaremos al búho
pues no sois más que un traidor.
cucú, cucú, cucú, cucú (...)
Por traición, en cada nido
ponéis (huevos) sin que se se os llame

Despertad, corazones adormecidos, 
el dios del amor os llama.

 

Los recuerdos (ficticios) de Nannerl Mozart





Salzburgo, septiembre de 1829


Mi nombre es Maria Anna Mozart. Soy la hija del compositor Leopold Mozart, el del famoso tratado para violín. Y soy la hermana mayor del gran Wolfgang Amadeus Mozart, acaso el mejor músico que ha pisado nunca la faz de la tierra.

Presiento que ya no me queda mucho de vida. Tengo casi ochenta años, y desde hace unos pocos perdí la visión por completo. He pues de dictar estas palabras, pero aún toco el piano todos los días y aún tengo la cabeza en su sitio. Por ello puedo, debo y quiero corresponder la amable invitación que el periódico local acaba de hacerme: compartir algunos de los recuerdos que tengo de mi hermano.

Tiene gracia. Ya han pasado más años desde que se fue que los que pudo estar entre nosotros (apenas unos treinta y cinco). Sin él son tantos ya... ¡y con él fueron tan pocos! Además, en mi caso menos aún, pues las circunstancias de la vida nos separaron bastante antes de su muerte.

Descubrí la triste condición de sus últimos años leyendo su primera biografía, la del profesor Niemetschek. Y pude colaborar con la última publicada, la del recientemente fallecido don Georg Nissen, que no fue otro que el segundo marido de Constanze, otrora mi cuñada. Ahora Wolfgang es ya un tesoro entre los melómanos: mi hermano no solo es digno de biografías, sino que, con el tiempo habrá, estatuas suyas por doquier... y hasta puede que algún día hagan obras de teatro basadas en su vida.

Qué lástima que no fuese tan mimado como ahora lo sería. ¿Miles y miles de personas en el funeral de Beethoven? ¡Quién sabe cuántas habría podido reunir Wolfgang, de sobrevivir solo algunos años más! Pero el compositor más admirado hoy, el ídolo del propio Beethoven, el autor de algunas de las partituras más bellas jamás escritas, murió sin embargo olvidado, en una tumba sin lápida que nadie será capaz de encontrar, acompañado tan solo de sus enterradores. Yo ni me enteré a tiempo de despedirme de él.

De todos es sabido por qué le abandonó la suerte. Después de trabajar en palacios, de tocar ante emperatrices y reyes, de ser adorado por el público, Wolfgang decidió ser más libre en lo musical: no componer para el gusto de la época sino solo atendiendo a su propia expresividad. En efecto, las últimas obras de Mozart fueron las de un revolucionario. Mas los tiempos aún no estaban para tanta libertad.


El problema es que nadie quería comprarle partituras tan extravagantes ni contratarle de la misma forma que antes. Los oídos de entonces no estaban preparados. Al final mi hermano murió endeudado y acabó enfermando de muerte siendo aún demasiado joven. Eso sí, con esa edad, compuso más obras que cualquier otro compositor el doble de viejo. Solo nos resta imaginar la de maravillas que nunca llegaron a salir de su pluma y que nunca podremos escuchar ya.

Pero vayámonos al principio, a su juventud. Desde muy pequeño mostró una capacidad asombrosa por la música. A los tres años comenzó con el piano y con otros instrumentos de teclado, a los cinco compuso su primera pieza, después aprendió a tocar el órgano, se volvió un gran cantante y un magnífico violinista y violista. A los doce años escribió su primera ópera y se mostró capaz de dirigir una orquesta. Fue, como podréis ver, un niño prodigio.

Mis amigos me recuerdan que yo también lo fui, y que habría llegado igual de lejos que él como compositora o como pianista. Francamente, lo dudo mucho, lo de Wolfgang es irrepetible. Pero, eso sí, confieso que sí que deseé dedicarme a la música con más ahínco del que me dejó esta sociedad.

Al principio, acompañé a mi hermano y a mi padre en sus viajes, y participaba como pianista en nuestros espectáculos. Eran un tanto circenses, todo hay que decirlo. Por más que quisiéramos interpretar la mejor de las músicas, lo único que quería la mayor parte del público era ver a esos dos chavales tocar de espaldas o con los ojos vendados.

Cuando cumplí los dieciocho años ya no estaba bien visto, como mujer, que me dedicase a la música profesionalmente. Ni como intérprete, ni mucho menos como compositora. Por ello me apartaron de los conciertos y de los viajes. Me habría encantado conocer Italia y sus músicas de primera mano, pero no pudo ser.



Capricho KV 395, dedicado por Mozart a su hermana Nannerl. Se trata de una pieza alucinante, sorprendentemente poco conocida. Un usuario de youtube, AcousticDude17, señala la modernidad de esta obra comparándola con Liszt.

En Roma, a propósito, ocurrió esa tan genial anécdota. Allí había una pieza polifónica que solo podía ser interpretada en la Capilla Sixtina, bajo los frescos de Miguel Ángel. La partitura, el gran Miserere de Allegri, permanecía guardada bajo llave y estaba prohibido hacer copias de ella. Pues bien, cuando Wolfgang la escuchó —entonces sólo tenía catorce años— la memorizó por completo y luego la escribió entera sin un solo fallo. Como si nada.

Cuando creció un poco más, mi hermano trabajó para el arzobispo de Salzburgo, nuestra ciudad natal. Parecía un buen puesto, pero Wolfgang se sentía allí como un esclavo. Al final, acabaron muy enemistados y el arzobispo le despidió, no sin antes intentar humillarlo: ordenó que se le expulsara de su palacio con una patada en el trasero. De cualquier manera, de esta época salieron obras estupendas.

Y así las cosas, aprovechó para hacer carrera en Viena, y pronto encontró su lugar cerca de la Corte, junto a José II. Si bien es verdad que el emperador se fijó más en otros compositores y que, aunque lo trató mejor que el arzobispo, nunca le otorgó toda la importancia que debió haberle dado.

Por entonces ya tenía veinticinco años. Solo le quedaban, por tanto, diez. Pero... ¡qué diez años! Compuso óperas que seguirán representándose siempre, sinfonías increíbles, conciertos inolvidables. Además, como pianista se granjeó un éxito también más que notable. En realidad, su fuente de ingresos venía más de ahí que como compositor, aunque casi todo lo que interpretaba en público era suyo, todo hay que decirlo.

El último año de su vida, 1791, fue el más productivo musicalmente. Escribió sus tres últimas sinfonías, La Flauta Mágica y algunas piezas de piano increíbles. Además, entre otras maravillas, dejó inacabado su impresionante Réquiem. 


Completado más tarde por uno de sus discípulos, es una de las obras más trágicas y más misteriosas de mi hermano. Cuenta la leyenda que se lo encargó un personaje enmascarado que no quería dar a conocer su identidad. Wolfgang, ya enfermo y postrado en la cama, acabó creyendo, al parecer, que este venía del más allá y que estaba componiendo para sí mismo su propia misa de difuntos.

Como dije antes, es una verdadera pena imaginar qué más cosas podría haber compuesto de haber vivido algo más. Pero las que compuso bien que dejarán huella: estoy convencida de que las siguientes generaciones seguirán apreciando a mi hermano cada vez que las escuchen.


Me despido ya. No pude evitar soltar algunas lágrimas...

Marianne


Texto listo para imprimir y con preguntas de comprensión lectora

Crédito de la fotografía: Eusebius Johann Alphen (1741-1772), miniatura en marfil de los hermanos Mozart (fotografía libre de derechos tomada de Wikimedia Commons)

De perdidos... al Támesis (debió de pensar Handel)


Menuda sería la cara que se le quedó a nuestro músico. Estaría él, tan plácidamente en Londres, cuando, de repente, se enteró de que el nuevo rey inglés iba a ser el elector de Hanover; sí, el mismo a quien Handel había abandonado sin pudor años atrás, así, como quien no quiere la cosa. No creo que le valiese lo del "esto no es lo que parece", majestad. Y de perdidos... al río. En concreto, al Támesis. Cierta leyenda sugiere que el sajón se ganó el favor (y el perdón) real gracias al famoso paseo en barcaza, y Water Music mediante. Cierta o no, la anécdota es digna de ser trabajada en clase. Propongo un pequeño texto. Y comoquiera que se trata de historia inglesa, pues que sea en inglés...

In 1712 Handel returned to London and spent a year with Andrews, a rich musical amateur, in Barn Elms, Surrey. Three more years were spent in Burlington, in the neighbourhood of London. He evidently was but little inclined to return to Hanover, in spite of his duties to the court there. Two Italian operas and the Utrecht Te Deum written by the command of Queen Anne are the principal works of this period. It was somewhat awkward for the composer when his deserted master came to London in 1714 as George I of England. For some time Handel did not venture to appear at court, and it was only at the intercession of Baron Kielmansegge that his pardon was obtained. By his advice Handel wrote the Water Music which was performed at a royal water party on the Thames, and it so pleased the king that he at once received the composer into his good graces and granted him a salary of £400 a year. Later Handel became music master to the little princesses and was given an additional £200 by the princess Caroline.

El texto es de la Enciclopedia Británica, lo cita Nicholas Armitage y está tomado de su página englishlanguageandhistory.com. En el mismo enlace puede escucharse un audio del mismo. La traducción sería algo así:
En 1712 Händel volvió a Londres y permaneció un año con Andrews, un adinerado aficionado musical en Elms Barn, Surrey. Tres años más pasaron en Burlington, en el barrio de Londres. Evidentemente, él estaba muy poco inclinado a volver a Hanover, a pesar de sus deberes allí con la corte. Escritas por encargo de la reina Ana, dos óperas italianas y el Te Deum de Utrecht son ​​las principales obras de este período. Fue un poco incómodo para el compositor cuando su abandonado patrón llegó a Londres en 1714 como Jorge I de Inglaterra. Durante algún tiempo Handel no se atrevió a aparecer en la corte, y fue solo por la intercesión del Baron Kielmansegge que su perdón se obtuvo. Bajo su consejo, Handel escribió la "Música acuática" que se llevó a cabo en una real fiesta acuática en el Támesis, y esta contentó tanto al rey que inmediatamente recibió al compositor con buen talante y le concedió un salario de £400 al año . Más tarde Handel se convirtió en maestro de música de las pequeñas princesas y se le dio un plus de £200 por la princesa Caroline.


Hete aquí una de las versiones más certeras del celebérrimo Hornpipe de la Música Acuática de Handel.

En la misma página viene otro texto más breve y más facilito. Esta vez es del propio Nicholas Armitage:
On the 17th of July 1717, George Frideric Handel’s famous suite Water Music was given its premiere. Some fifty musicians took their seats on a barge and floated down the River Thames in London, playing some of the most delightful music. All this was an attempt by Handel to regain the favour of the King. Handel was court composer to George, Elector of Hanover (in what is now Germany), but he spent most of his time in England, neglecting his duties in Hanover. When George suddenly became King of Great Britain, Handel had to think of a way of re-establishing his reputation, and the Water Music was his desperate gamble. So impressed was the King, that Handel came to live permanently in England, and is now recognised as one of our very greatest composers.

Que traducido quedaría tal que así:
El 17 de Julio de 1717, se estrenó por primera vez la famosa suite de la Música Acuática de George Frideric Handel. Unos cincuenta músicos tomaron asiento en una barcaza y navegaron el río Támesis en Londres, tocando algo de la música más deliciosa. Todo esto fue un intento de Handel para recuperar el favor del rey. Handel era compositor de la corte de Jorge, elector de Hanover (en lo que es ahora Alemania), pero permaneció la mayor parte de su tiempo en Inglaterra, olvidando sus obligaciones en Hanover. Cuando Jorge de repente se convirtió en rey de Gran Bretaña, Handel tuvo que pensar en una forma de restablecer su reputación, y la Música Acuática fue su jugada desesperada. Tan impresionado quedó el rey, que Handel se vino a vivir permanentemente en Inglaterra, y es hoy reconocido como uno de nuestros más grandes compositores.

Por último, el segundo de los textos en versión pdf lista para imprimir (y para dejársela en la taquilla de nuestros compañeros de Inglés).

The legend of Handel´s Water Music (pdf)